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Hace más o menos un año. (Mireia Cano)

Hace más o menos un año, en una de esas tantas tardes de verano que quedé con mis amigos surgió la idea de que al año siguiente tal vez nos podíamos ir a Guinea Bissau con Djumbai, la ONG de la tía de uno de ellos . Se veía la ilusión en nuestros ojos, pero del dicho al hecho hay un trecho y quedaba mucho tiempo aún para el siguiente verano.

Voluntarios Djumbai 2016

Carla, Elna, Genís, Judit, Joana, Joan, Mireia.

Todo se quedó allí, en aquella conversación.

Hoy, después de una semana de haber llegado de Guinea Bissau y haber estado una semana en Barcelona estoy escribiendo esto desde mi nueva habitación en Aveiro, Portugal. Donde voy a empezar una “nueva vida”, poniendo en práctica todo lo que he aprendido hasta ahora.

Me encanta viajar y conocer nueva gente. Desde hace años que en mi cabeza daba vueltas la idea de ir a África de cooperante, idea que no apoyaban en absoluto mis padres.

Dos semanas después de llegar a mi erasmus en Portugal compré los billetes de avión, informando a mis padres por teléfono de dicha transacción. Continuaban sin verlo muy claro… Pero para mí y tres amigos más la aventura había empezado.

Nos iríamos a Guinea Bissau con Djumbai!!! Una pequeña ONG fundada por Judit i Joan.

Los últimos preparativos antes de partir hay que decir que fueron un poco estresantes… “Enviarme los pasaportes para pedir el visado!”, “Habéis recibido el mail de la compañía de los aviones?”, “Tenéis sitio en la maleta para un taladro??”

dsc01369Y el día esperado llegó, nos subimos al avión hacia Bissau. Joan i Judit nos hacían mil preguntas sobre qué cosas esperábamos del viaje (personas, culturas, sociedad, clima,…) y como mas preguntas nos hacían ellos, mas preguntas nos surgían a nosotros. Pero uno de nosotros en ese “debate” (pido perdón por no acordarme justo de quien fue) dijo que cuando viajamos a algún sitio tenemos que mirar la sociedad desde sus ojos, y no desde los nuestros. Y viajando a un país donde sabíamos que la mayoría de cosas que nos íbamos a encontrar serian nuevas, esa visión era de vital importancia.

Rio Geba. Bafatá, Guinea Bissau.Desde el avión derribamos el primer mito: África no tiene agua. En este caso viajamos a Guinea Bissau en época de lluvias, así que los ríos estaban llenos de agua, los bosques frondosos y las tormentas a la orden del día.

La primera sensación al bajarme del avión fue que estaba dentro de unos baños turcos… Que calor y que humedad! Y tengo que decir que esta sensación no cambió a lo largo de los días, y era algo que sí que se me hizo un poco duro durante todos los días allí.

Las diferentes emociones empezaron solo salir del aeropuerto y duraron hasta el último día.

Bissau, Bafatá, Tabato, Bubaque y otras tabancas (poblados) que visitamos nos hicieron que conociésemos las entrañas de este precioso país. No puBaile Tabatoedo expresar en palabras como nos han acogido en cada uno de los sitios donde hemos estado, y especialmente quiero agradecerles a Sábado y a su familia el calor con el que nos recibieron sin conocernos de nada. Es bonito llegar a un lugar y sentirte acogido, incluso me atrevería a decir querido desde el primer momento. Creo que este es el hecho que hizo que cada cosa que vivimos allí fuera tan intensa.

Jamás olvidaré despertarme cada día y que todo el mundo me preguntase como estaba y como había dormido; esas mañanas yendo a comprar el desayuno; los niños que cada mañana venían a casa a vernos; el cine que montábamos las noches que teníamos luz con el proyector; esos coches sin frenos en esas largas carreteras rodeadas de bosque o el atardecer sobre los campos de arroz;  el sonido de la lluvia al caer sobre los techos de aluminio, mientras los niños desnudos corrían por la calle detrás de una pelota; los animales paseando a sus anchas por las calles; las duchas con los cubos de agua; y ese arroz para comer y cenar… y así podría seguir enumerando cosas que no olvidaré y ocupar cinco páginas más.

Pero si hay una cosa que no podré borrar de mi memoria es todo lo que me han enseñado y he aprendido de cada una de las personas con las que he convivido… borrar de mi Bienvenida Rua Portomemoria aquellas lágrimas de despedida, aquellas lágrimas que era imposible que mintieran, el sentimiento de no querer irte de aquel lugar. Y cada uno de aquellos abrazos daban las gracias por todo lo que habíamos aprendido unos de los otros. Y obviamente, para todos aquellos que creen que no es posible, les aseguro que el amor, la amistad, la familia o como le querías llamar, existe independientemente del color de piel, la religión, la lengua, el nivel adquisitivo, la historia… existe independientemente de todas aquellas variables que nos llenan de prejuicios y algún día nos han hecho creer que dos personas no tienen los mismos derechos.

Y así de fácil es como día a día, poco a poco hemos ido conociendo más la cultura, las tradiciones, la sociedad, la economía, la historia… y es así como poco a poco Guinea Bissau se ha quedado una parte de mi pequeño corazón, y yo me he quedado un sitio en mi memoria para ella que nunca olvidaré.

Gracias Elna, Carla, Genís, Laia, Joana, Joan i Judit.

Gracias Guinea Bissau.

Gracias Djumbai.

Despedida Bafata 2016

2 comentarios

  • david osuna
    Feb 02, 2017 at 01:06 am

    Me gustaria ir a ayudar y participar en buestros proyectos k he de acer

  • djumbai
    Feb 02, 2017 at 01:41 pm

    Hola David, puedes ponerte en contacto con nosotros en la dirección de correo djumbai@djumbai.org.
    Recibe un cordial saludo del equipo de Djumbai

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